Quien me conoce lo entenderá y quien lo entienda me conocerá.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 18 de enero de 2006
Judith:
Cuánto tiempo, hace que no te escribo, ni yo mismo sé, han pasado los años y me doy cuenta de que no he hecho falta, no me malentiendas, sé perfectamente que lugar ocupo, lo que quiero dar a antender es que has crecido mucho y has hecho un buen trabajo, tienes una voluntad casi inquebrantable y una capacidad tan grande que bien podrías haberme enseñado mucho de lo que alguna vez intenté explicarte. Me siento realmente orgulloso, sabía que llegarías alto y bien has superado mis espectativas. También he visto con gusto que no te has dejado llevar por tus muchos atributos y sigues portando ese traje que sólo es propio de los reyes y que es tu sencillez.
El motivo principal de esta misiva es para darte unas palabras que puedo sentir que te ayudrán...
Y bien me lo dijiste en algún momento, pero para entonces nuestros caminos estaban al parecer tan distantes que no quise escucharte, no quise saber si realmente podrías tener razón y ahora...ambos los sabemos por partes separadas.
Yo, he tenido visiones, me aterran. Pero antes de que se me haga olvidar, antes de que nos volvamos a encontrar te las haré saber, por que dentro de tí siempre lo supiste.
Lo que he visto comienza con un ataque de... quién lo diría, seres nocturnos tan alejados de mi fe como de la tuya, una hija que no alcanzó a nacer pero que vaga por su existencia y trascendencia, como custodia de los que vienen, un primer hijo, alma de lo que llamaríamos superficialmente mago, brujo, alma nueva; su contraparte otra alma errante que posee el mismo poder al parecer pero usado de manera distinta, un chico en la inconsciencia de su vida, esprando para dejar el cuerpo a quien vendrá para poseerlo, tú en el centro sin estar...¿dónde te encuentras? Un hombre... un guardían, no lo comprendo, quizá tu sí, una chica, que tiene una extraña conexión contigo. Sólo una cosa, ¿por qué yo tengo cadenas en muñecas y tobillos?
Sin embargo, todo se conecta en un punto que no parece tener relación con nuestra vida, estás a punto de partir a México, por parte de las misiones Claretianas, mientras estás de vacaciones por parte de la Universidad. Yo, esperando y deseando que estés bien, que lo que vi y sé que sabes sea sólo un divague, ahora, a unos años de haber tomado una decisión puedo intuir lo que ocurrirá las cosas pasarán por una razón muy lógica, te esperaré y sé que lo que decidas lo harás con la más firme convicción, por mi cuenta, no puedo decirte más, no hay parte de mi ser o rincón de mi alma que no conozcas...
Esta será mi última carta, sabrás pronto la razón y espero que cuando nos volvamos a saber pueda ser claro... mientras tanto, diviértete en el concierto de Encrucijada (sé que no lo conoces,y si lo que he visto concuerda, ese será el comienzo).
Tu siempre amigo, Devon Balducci

Por: R. de la Vega | Judith | Comentarios (0) | Referencias (0)